Existen prendas que han dejado de usarse, pero no han dejado de importar. No se conservan por necesidad, sino por todo lo que representan.
Una tela que guarda un momento.
Un vestido que habla de alguien.
Un recuerdo que pide otra forma.
En Águeda Valle no se interviene por estilo. Se transforma por significado.
Cada proceso comienza con una conversación pausada. Escuchar lo que se conserva, comprender lo que se desea, y desde ahí, imaginar lo que aún puede ser.
